domingo, 24 de mayo de 2009

Después de FESABID 2009

Es inevitable. La garabuya del fin de semana tiene que tratar sobre las XI Jornadas Españolas de Documentación, que han tenido lugar en Zaragoza entre el miércoles 20 y el viernes 22 de mayo de 2009. Fesabid 2009 llevaba por título común Interinformación y bajo este concepto se ha querido reflejar cómo el trabajo en red está cada vez más desarrollado y se hace más necesario. Pero las relaciones que identifican las redes socioprofesionales se han hecho patentes en estas jornadas, donde medio millar de personas inscritas han podido intercambiar experiencias y debatir con ponentes y asistentes venidos de toda España y profesionales de los diferentes colectivos de la información. En Fesabid 2009 ha habido una oferta amplia de sesiones, tanto de mesas redondas, como de talleres o de foros de determinados sectores profesionales. APEI participó por primera vez en la organización, como miembro de Fesabid, y ha intervenido directamente además en dos actividades, una sobre acceso abierto y otra sobre documentación biosanitaria, cuyos ponentes aparecen en esta imagen. Una novedad del congreso ha sido que las actas no se han editado en formato impreso, sino como monografía digital y se distribuyen en acceso abierto desde la web de las Jornadas. Una característica de esta edición ha sido el uso de tecnologías participativas, ya que se han empleado redes sociales (Facebook), blogs (Wordpress de las jornadas) y microblogs (Twitter). Los asistentes participaron activamente en el congreso, ofreciendo sus comentarios en tiempo real. Al mismo tiempo, se fueron depositando en Youtube y Flickr diferentes vídeos o imágenes de las Jornadas. Incluso, se ha abierto una wiki para ir recogiendo opiniones sobre Fesabid 2011, que será en Málaga, según se anunció en la clausura.
Una primera impresión de la asistencia a las Jornadas es que supone un éxito el hecho de que se hayan podido celebrar (este año se han desconvado congresos importantes) y que se haya mantenido el número de personas y de empresas asistentes. Es posible que las cifras de inscritos hayan tocado techo, teniendo en cuenta que antes eran las únicas jornadas y ahora se convocan diferentes congresos de carácter nacional. También parece que la fórmula de ser un foro de foros puede ser válida, siempre que se mantengan sesiones comunes con enfoques actuales. Ha sido un acierto incluir talleres formativos. En esta ocasión las ponencias y las mesas redondas generales (paneles de expertos) han dado protagonismo a personas no siempre de nuestros colectivos, como periodistas, ingenieros o empresarios, cuyas visiones siempre se agradecen. Después de tres días sin parar, entre sesiones, pasillos, ponentes y amigos, el sabor de boca es muy-muy agradable. Nos apuntamos a las XII Jornadas Españolas de Documentación.